Las pinturas del alfarje

Los trabajos de restauración llevados a cabo en la iglesia de San Lorenzo de Úbeda sacan a la luz otra policromía más antigua, oculta bajo las pinturas mudéjares del alfarje.

La sospecha de la existencia de una policromía subyacente a las actuales pinturas del alfarje de la iglesia de San Lorenzo se remonta al año 2017. Época en la que dieron comienzo los primeros trabajos de restauración, llevados a cabo por la empresa segoviana ConservarArte. Sus integrantes, Sara Martín y Beatriz Rubio, descubrieron entonces unos restos de tono rojizo que afloraban bajo las actuales pinturas mudéjares. Y que, en ese momento, pensaron que se trataba de una capa de imprimación o una especie de base o fondo pictórico, coloreado en dicha tonalidad.

Sin embargo, los últimos trabajos de restauración, que han tenido lugar entre los meses de julio y agosto de 2019, les han permitido ampliar la zona de observación. Y, con ello, llegar a la conclusión de que esta capa subyacente está presente en muchas de las jácenas del alfarje de San Lorenzo. Y, también, que no solo es de color rojo, sino que posee una amplia paleta de colores que se extiende a los azules, amarillos, negros y blancos. Además de poseer diferentes y variados motivos pictóricos. Lo que les ha llevado a deducir que el alfarje de San Lorenzo fue pintado en una determinada época y repintado de nuevo entre los siglos XIV-XV.

Varias fases del proceso de restauración de la sección norte del alfarje
Pintura original en las Jácenas y en tablas con grafía árabe

Todos los restos donde se aprecia este repolicromado se localizan en las jácenas del alfarje. Algunas de ellas muestran al descubierto la pintura originaria. Incluso se puede apreciar la continuidad del dibujo bajo el segundo policromado de motivos mudéjares. A esto hay que añadir la existencia de dos tablas con grafía árabe que muestran un estilo pictórico muy distinto al de aquellas otras, también con inscripciones árabes, que enmarcan el conjunto del alfarje. No obstante, ambas piezas sí que presentan similitudes de estilo y color con los restos de la policromía hallada en origen.

Este nuevo descubrimiento plantea un interesante reto de interpretación, al barajarse nuevas hipótesis a las ya expuestas por José Manuel Almansa. El historiador del arte sugiere la posibilidad de que parte del entablamento del coro de San Lorenzo provenga del hospital de San Antón. Una institución benéfica asentada en el barrio de San Lorenzo desde el siglo XIV y adscrita a dicha parroquia.

Última intervención

Los últimos descubrimientos en las pinturas del alfarje de San Lorenzo han tenido lugar durante la fase de restauración de la zona norte del conjunto. Esta se ha llevado a cabo entre los meses de julio y agosto de 2019, y ha sido posible gracias a la donación de 6.000 euros procedentes de la Fundación Caja Rural de Jaén. Junto con 3.000 euros más, aportados por la Fundación Huerta de san Antonio.

La intervención ha consistido, principalmente, en trabajos de limpieza, fijación y protección de las policromías en la mitad norte del alfarje. Una zona que presentaba un deficiente estado de conservación, debido al largo periodo de abandono al que se ha visto sometido el templo. La humedad, los contrastes bruscos de temperatura y las fogatas que se encendieron bajo el coro durante la guerra civil, son las agresiones más importantes que ha sufrido. Las hogueras no solo tapizaron el entablamento del sotocoro con una gruesa capa de hollín. También levantaron ampollas en su policromía y llegaron, incluso, a carbonizar algunas de ellas.

Estado en el que se encontraba el alfarje de San Lorenzo antes de la intervención

En esta intervención se ha descubierto, además del repolicromado de las tablas, el que algunas de ellas estuvieran decoradas con panes metálicos. Así como la utilización de técnicas pictóricas de diferentes épocas. También llama la atención la gran variedad de motivos decorativos empleados, y el que sean diferentes a la mitad sur del alfarje. Lo que hace pensar que puedan pertenecer, en origen, a otro conjunto.

Además de la techumbre de madera, se ha restaurado, también en esta fase, la zona norte de la gran viga que sostiene el coro. As, así como su correspondiente balaustrada, ambas decoradas con policromía.

Proyecto completo de restauración

Esta última restauración del alfarje de San Lorenzo viene a completar la primera intervención. La cual tuvo lugar en el año 2017 en la mitad sur del conjunto. En esta ocasión se puso de relieve la existencia de un fantástico repertorio iconográfico fechado entre los siglos XIV y XV. Pinturas mudéjares en las que predominan motivos heráldicos y figurativos de especial singularidad. Como leones rampantes, cruces, flores de lis, castillos almenados, santos, ángeles y anagramas. Todos ellos dibujados al temple en colores bermellones, negros, pardos y amarillos.

Esta sorprendente variedad compositiva de las pinturas del alfarje, en la zona sur, se amplía en la parte norte. Con una rica decoración a base de lacería, motivos florales y dibujos geométricos que, como ya se ha visto, también ha deparado asombrosos descubrimientos. Para la finalización de los trabajos de restauración aún queda por acometer una última fase. En esta se procederá a potenciar la policromía y proteger el conjunto con la aplicación de un barniz de resina.

Muestra de la policromía del alfarje tras los trabajos de restauración

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