La puerta principal de San Lorenzo

La Fundación Huerta de san Antonio acomete la restauración de la puerta principal de la iglesia de San Lorenzo, situada en su cara norte. La actuación ha sido posible gracias a la donación de tres donantes particulares.

La puerta principal de la iglesia de San Lorenzo, en su cara norte, está adornada con una monumental portada renacentista, atribuida a la escuela de Vandelvira. Es posible que la recia puerta de madera que cubre su elegante vano sea también de esta época, por su antigüedad y por la tipología de los herrajes que exhibe. Ya que son de forma romboidal y están colocados a modo de cenefas. La puerta o portón lo forman dos hojas que abren al interior. Cada una de ellas contiene, a su vez, otra puerta de menores dimensiones, que sirve para facilitar el acceso del público.

El estado de abandono y deterioro de la puerta principal de San Lorenzo era el mismo que presentaba el templo diez años atrás. Un tiempo en el que estuvo incluida en la lista roja del patrimonio que elabora Europa Nostra. Desde entonces, son muchas y variadas las actuaciones de restauración y acondicionamiento que se han llevado a cabo en esta iglesia casi milenaria. Acciones que han permitido a la Fundación Huerta de san Antonio abrir, al fin, sus puertas para el disfrute de la ciudadanía. Así como para realizar en ella innumerables actividades culturales.

Donaciones de particulares

La mayoría de estas intervenciones, difíciles y costosas, por las especiales características históricas del edificio, han sido sufragadas con los ingresos que la propia iglesia ha generado. Es decir, por las aportaciones de todas las personas que la visitan, que la eligen para celebrar en ella sus eventos, y que asisten, incondicionales, a los diferentes eventos de su programación cultural. Algo grande, sin duda, que aún mantiene vivo aquel espíritu de esfuerzo común que latía tiempo atrás, en el año 2013. Por salvar de la ruina inminente al templo ubetense, ubicado en el casco histórico de una ciudad declarada Patrimonio Mundial.

La restauración de la puerta principal de la iglesia de San Lorenzo, en esta ocasión, es otra muestra de este esfuerzo desinteresado y compartido de los ciudadanos. Ya que ha sido posible gracias a la generosa aportación económica de tres donantes particulares que han preferido mantener su nombre en el anonimato. Un gesto altruista que le ha devuelto a las viejas maderas del portón de entrada mucho de su antiguo esplendor. Y que hace posible que hoy la puerta principal de San Lorenzo luzca como nueva.

Desnutrición, carcoma y grafitis

El estado en el que se encontraba la puerta principal de San Lorenzo dejaba mucho que desear. Una gruesa capa de suciedad y pintura marrón, muy deteriorada, cubrían sus tablones de madera. Estos presentaban, a su vez, una importante desnutrición. Las huellas de insectos xilófagos, que se alimentan de ella, también son ostensibles. Aunque, por fortuna, en el presente no se aprecia actividad alguna. No obstante, estos molestos insectos no son la única amenaza. La presencia de hongos también es un grave problema ya que acelera la pudrición de la madera. Por otro lado, había tablas dañadas, debido al anclaje de antiguos cerrojos y de otros mecanismos en el pasado. También huecos, desplazamientos, fisuras e incluso coloridos grafitis que han sido difíciles de eliminar por estar la pintura muy metida en el poro de la madera.

En cuanto a sus herrajes, sus piezas de forja, presentaban igualmente varias capas de pintura además de un estado avanzado de oxidación. Algunos de ellos ya casi mineralizados. Esto hace que se pierdan las propiedades del metal y se vuelvan incluso quebradizos, siendo prácticamente irrecuperables. Además, muchos de los clavos de la puerta estaban rotos, con algunas de sus partes perdidas por completo, o desplazados de lugar. Todas estas patologías se hacían más ostensibles en la parte inferior de la puerta y en el exterior debido a la exposición de los agentes meteorológicos.

Proceso de consolidación y restauración

El proceso de consolidación y restauración de la puerta de San Lorenzo ha corrido a cargo de la empresa segoviana ConservarArte. Profesionales del sector que ya han realizado trabajos similares en otros lugares de la iglesia de manera muy satisfactoria. Como ha sido la restauración de las pinturas mudéjares del siglo XIV-XV del alfarje del sotocoro y la pintura mural de la capilla de San Andrés, además de realizar una limpieza en profundidad de los muros y del resto de las capillas interiores del templo.

Esta ha sido también la primera actuación que han llevado a cabo Sara Martín y Beatriz Rubio, de la mencionada empresa. La de someter a la puerta principal de San Lorenzo a una profunda limpieza. Tanto de las capas de pintura como de la suciedad acumulada durante lustros, ya apelmazada, que ha precisado incluso la utilización del bisturí y de varios decapantes. Igual tratamiento han necesitado los metales de la puerta. El proceso de limpieza incluye, igualmente, la retirada de elementos ajenos a la lectura integral del conjunto, como ha sido algún cerrojo ya obsoleto o la existencia de un clavo demasiado actual. También agujeros rellenos de yeso, fisuras tapadas con cintas adhesivas y otros materiales o placas de contrachapado.

Tras el detallado saneamiento, se ha procedido a aplicar un protector de la madera para protegerla del ataque de xilófagos, y a nutrirla en profundidad con aceite de linaza cocido. Esta última sustancia tiene la capacidad de penetrar y rellenar el poro de la madera para hacerla más resistente e impermeable, sobre todo en su cara exterior, la que da a la calle. Mientras, en el interior se ha aplicado un recubrimiento compuesto de resinas muy flexibles que permiten respirar a la madera y preservarla también de la acción ambiental. Los herrajes se han tratado con una resina sintética, junto con ácido tánico, para detener la acción corrosiva del óxido. Todas la técnias y materiales que se han empleado son del todo inocuos y reversibles.

Intervención estética

La puerta de San Lorenzo ha requerido de una mínima intervención estética en la que se ha respetado al máximo su carácter original. Esta ha consistido en la reposición de algunos volúmenes perdidos, para cubrir los agujeros provocados por dilataciones o la expulsión de varios nudos de la madera. En cuanto a los clavos de hierro desaparecidos, se han repuesto con réplicas idénticas y realizadas de forma artesanal por Forja Santa María Tiznajo. No obstante, solo se han colocado en aquellas zonas donde había más carencia de ellos, optando por conservar la mayoría de las piezas originales del portón.  

El resultado de la intervención, que ha ascendido a 5.000 euros, ha sido bastante homogéneo, en una puerta en la que se ha optado por mantener sus imperfecciones como pátina en la que leer su atribulada historia.

Leave A Reply

Navigate